Si tu coche se abre con solo acercarte, sin sacar la llave del bolsillo, tienes un vehículo keyless. Es cómodo, pero también es el tipo de coche que más buscan los ladrones. Vamos a ver por qué y, sobre todo, qué puedes hacer al respecto.
Por qué el keyless es un blanco fácil
La comodidad del keyless viene de una señal que tu llave emite de forma constante. El coche escucha esa señal y, cuando la reconoce cerca, se desbloquea y permite arrancar. No hace falta pulsar nada.
El problema es que esa señal se puede capturar y retransmitir. Con el método relay, un ladrón acerca un dispositivo a la puerta de tu casa, capta la señal de la llave que tienes dentro y la reenvía hasta el coche. El vehículo cree que la llave está pegada y se abre. Nadie fuerza nada.
Un coche de llave tradicional obliga a forzar el bombín o a manipular la columna de dirección, lo que lleva tiempo y hace ruido. Un keyless mal protegido se puede llevar en menos de un minuto y en silencio. Esa diferencia de esfuerzo explica por qué los coches sin llave aparecen tanto en las estadísticas de robo.
Lo que ayuda pero no basta
Hay hábitos que reducen el riesgo y merece la pena mantenerlos:
- Guardar la llave en una funda de Faraday que bloquee su señal.
- Alejar la llave de puertas y ventanas por la noche.
- Aparcar en garaje cerrado siempre que puedas.
Todo esto suma, pero todo depende de ti. Un descuido y la barrera desaparece. Por eso conviene separar dos cosas: la prevención, que reduce la probabilidad, y la respuesta, que actúa cuando la prevención falla. Lo desarrollamos en detalle en esta guía sobre qué medidas sí sirven en un coche sin llave.
La protección que sí frena el robo keyless
Frente a un robo relay, lo que marca la diferencia es detectar que quien conduce no eres tú, aunque hayan clonado la señal de la llave.
Eso es exactamente lo que hace ScorpionTrack Secure. Llevas dos etiquetas ADR encima. Si el coche se mueve sin ninguna etiqueta a bordo, el sistema lo interpreta como movimiento no autorizado y salta una alerta inmediata. El relay puede engañar al coche, pero no puede llevar tu etiqueta en el bolsillo.
Y si quieres ir un paso más allá, ScorpionTrack Elite añade inmovilización automática y remota. Aunque consigan arrancar, el vehículo se puede detener e inmovilizar, así que no llegan lejos.
En ambos casos, detrás está nuestro centro monitorizado 24/7. Nuestra promesa es clara: te avisamos nosotros, no al revés. En cuanto tu coche se mueve sin permiso, lo detectamos y actuamos, sin que tengas que estar pendiente de una app.
Cuatro niveles, ingeniería británica desde 1973
ScorpionTrack lleva desde 1973 desarrollando electrónica para vehículos, y nuestros sistemas están homologados por las aseguradoras. La gama se adapta a tu coche:
- Scorpion Go: autónomo, para empezar.
- Standard: cableado, con recuperación monitorizada.
- Secure: dos etiquetas ADR contra relay y keyless.
- Elite: inmovilización automática y remota.
En resumen
Un coche keyless no tiene por qué ser un coche vulnerable. Mantén los buenos hábitos, pero añade un sistema que actúe cuando esos hábitos fallen. Para el keyless, lo más relevante es el reconocimiento de conductor de Secure y la inmovilización de Elite.
Si quieres entender el método a fondo, aquí explicamos cómo parar el robo relay.
¿Tienes un coche sin llave? Habla con un instalador ScorpionTrack y protégelo como se merece.